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¿Qué
es el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial
(INPI)?
Es el organismo estatal responsable de la aplicación
de las leyes de protección de la propiedad industrial.
¿Qué es la
propiedad industrial?
La propiedad industrial forma parte de un concepto más
amplio: la
propiedad intelectual.
Como su nombre lo indica, la propiedad intelectual es
un tipo de propiedad, esto significa que su propietario
o titular puede disponer de ésta como le plazca
y que ninguna otra persona podrá disponer legalmente
de su propiedad sin su consentimiento.
Naturalmente, el ejercicio de este derecho está
sujeto a limitaciones.
Al tratarse de un tipo de propiedad intelectual, ésta
guarda una estrecha relación con creaciones del
ingenio humano como las invenciones y los dibujos y
modelos industriales. Las invenciones se constituyen
como soluciones a problemas técnicos y los dibujos
y modelos industriales son las creaciones estéticas
que determinan la apariencia de productos industriales.
Además, la propiedad industrial incluye las marcas
de fábrica o de comercio, las marcas de servicio,
los nombres y designaciones comerciales, incluidas las
indicaciones de procedencia y denominaciones de origen,
y la protección contra la competencia desleal.
Aquí, la característica de creación
intelectual -aunque existente-, es menos prominente,
pero lo que importa es que el objeto de la propiedad
industrial consiste típicamente de signos que
transmiten una información a los consumidores,
concretamente en lo que respecta a los productos y los
servicios que se ofrecen en el mercado, y que la protección
va dirigida contra el uso no autorizado de tales signos,
lo cual es muy probable que induzca a los consumidores
a error, y contra las prácticas engañosas
en general.
Se podrá pensar que la expresión "propiedad
industrial" no es estrictamente lógica puesto
que, únicamente en lo que respecta a las invenciones,
el principal segmento de la economía que se interesa
en ellas es la industria. De hecho, en una situación
normal, las invenciones se explotan en plantas industriales.
Pero las marcas de fábrica o de comercio, las
marcas de servicio, los nombres y designaciones comerciales,
son de interés no sólo para la industria
sino también, y principalmente, para el comercio.
A pesar de esta falta de lógica, la expresión
"propiedad industrial" ha adquirido, al menos
en los idiomas europeos, un significado que abarca claramente
no sólo las invenciones sino también todos
los objetos que se acaban de mencionar.
En el vestíbulo del edificio de la Organización
Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), en Ginebra,
se puede leer una inscripción grabada en la cúpula
cuyo texto trata de definir implícitamente, y
en pocas palabras, las obras intelectuales.
También trata de transmitir las razones por la
que las obras intelectuales deben considerarse como
"propiedad", es decir, las razones por las
cuales sus creadores deben gozar de ventajas garantizadas
por la ley.
Por último, la inscripción alude a las
obligaciones del Estado en este campo. Naturalmente,
el texto de la inscripción no pretende en modo
alguno reflejar una exactitud jurídica. Su objetivo
es poner de relieve la importancia cultural, social
y económica de la protección de la propiedad
intelectual. |
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